¿Cómo solucionar tu deuda de tarjetas de crédito? 4 consejos rápidos y efectivos

Desde la creación de las tarjetas de crédito, como las conoces hoy en día, han funcionado como intermediarios entre las personas, te otorgan un cupo de dinero disponible para gastar, y los establecimientos, brindándote la oportunidad de diferir el pago en cuotas cobrando una relativa baja comisión por este servicio.

De esta forma, la promesa básica y principal que te ofrecen las tarjetas de crédito es la oportunidad de tener acceso inmediato al dinero y flexibilidad en los pagos. Estas facilidades de financiamiento son realmente útiles en muchos casos, pues te permiten el acceso a bienes y servicios a los que no podrías acceder si no tienes la cantidad justa de dinero a tu disposición para realizar una adquisición.

¿Cómo solucionar tu deuda con tarjetas de crédito?

¿Por qué nos endeudamos?

La idea de tener la posibilidad de acceder a bienes o servicios por medio de una tarjeta de crédito representa la ilusión de gastar dinero “sin sentirlo”, contrario a cuando realizas transacciones con dinero en efectivo en las que eres más consciente del dinero que estás gastando. Este, precisamente, es uno de los principales problemas que puedes tener con las tarjetas de crédito y es que es muy fácil dejarse llevar por el poder adquisitivo que te da el tener una tarjeta disponible para los gastos que creas necesarios.

Por tanto, lo ideal al tenerlas es que les puedas dar un manejo consciente que no te haga caer en deudas que vayan más allá de tus capacidades de pago. Esto no solo te beneficia al no exceder tu capacidad de endeudamiento, sino que, si les das un uso adecuado al cumplir con las cuotas de pago, te da un muy buen historial crediticio que representa múltiples beneficios financieros.

¿Cómo empezar a pagar tus deudas?

Pero, si ya te encuentras en el punto en el que las cuentas y las cuotas de tus tarjetas se acumulan y empiezas a sentirte abrumado por la necesidad de ponerte al día, te traemos algunos datos que pueden ser útiles a la hora de empezar a solucionar las deudas adquiridas por compras con tarjetas de crédito y disfrutar de una vida financiera más tranquila.

  1. ¡No aumentes la deuda!

Esta puede ser una recomendación bastante obvia, pero muchas veces puedes caer en la trampa de seguir usando las tarjetas a pesar de tener una deuda ya grande. El primer paso para empezar a liquidar tu deuda con una tarjeta es dejar de utilizarla para no aumentar el valor que estás trabajando por pagar. Racionaliza tus gastos y no hagas compras innecesarias con tu tarjeta, si el problema es la fuerza de voluntad, una opción es simplemente dejar la tarjeta en casa para evitar tenerla a disposición cuando pienses en hacer una compra que aumentará tu deuda.

  • Prioriza

Si son varias deudas de diferentes tarjetas de crédito es importante organizarte y decidir cuál es el plan a seguir para empezar a pagar cada una de ellas. Lo más recomendable es usar el método de “cascada” o “bola de nieve”. Estos consisten en que organices tus deudas de menor a mayor o de mayor a menor, para así poder centrarte en empezar a pagar una tarjeta en específico mientras pagas el importe mínimo en las otras tarjetas. De esta forma podrás disminuir más rápido tu deuda y una vez termines, usar el monto que disponías para pagar esa deuda para empezar a pagar la siguiente tarjeta hasta cubrir por completo lo que debes.

Una recomendación para organizar tus deudas es basarte en uno de los dos criterios que te mostraremos a continuación

  • Los intereses de la deuda: primero las deudas que generen intereses más altos y después las que tengan intereses menores.
  • El tamaño de la deuda: empieza a pagar la deuda menor para pasar a la siguiente más grande.

Organizando tus deudas de acuerdo con alguno de estos dos criterios podrás tener claridad sobre cuál tarjeta te conviene más empezar a pagar y tener un panorama concreto de cuáles son exactamente tus deudas.

  • Revisa tus tarjetas

Haz una revisión de todas las tarjetas que usas o has usado para ver en detalle qué es lo que estás pagando exactamente. Con esto no solo es más fácil tener claridad sobre lo que debes, sino que te permitirá hacer ajustes necesarios para empezar tu plan de pago. Esto puede ser hacer modificaciones en la modalidad de pago que estás utilizando actualmente, revisar si te están cobrando alguna comisión o seguro del que no eras consciente o incluso dar de baja alguna suscripción que se actualice automáticamente mes a mes que te permita reducir gastos que aumenten la deuda.

  • Quédate con una sola tarjeta

Una vez logres salir de la mayoría de tus deudas con tarjetas de crédito, haz el ejercicio de revisar cuál de esas tarjetas te conviene más mantener.  En realidad, no es necesario tener más de una tarjeta y así te evitas volver a caer en un espiral de más de una deuda. Para decidir sabiamente cuál te conviene más según tus ingresos, puedes leer Elige el cupo de tu tarjeta de credito basado en tus ingresos y pensar en cuáles son tus necesidades reales e informarte sobre el funcionamiento y manejo de cada tarjeta según la entidad bancaria con la que planeas quedarte.

Como último consejo, el uso de una tarjeta de crédito te ofrece muchos beneficios y facilidades, pero es importante informarte a la hora de adquirirlas y hacer uso de ellas. Tener clara tu capacidad de endeudamiento y hasta qué punto es conveniente endeudarte son elementos claves para no adquirir deudas que terminen entorpeciendo tu historial crediticio. Más allá de estos consejos que te acabamos de dar, buscar una asesoría por parte del banco con el que planeas adquirir tu tarjeta o un asesor financiero especializado que te guíe sobre cuál es la mejor opción para ti siempre será una decisión que te ahorrará angustias y te permitirá gozar de finanzas saludables.